En cuanto a Zelaya y los otros la amnistía los arropará pero la historia no
Sr. Micheletti, usted ha cumplido. No precisa esperar que sea la historia quien lo absuelva. Su actuación firme que deja a Honduras en la posibilidad de encaminarse por la paz y la reconciliación le han absuelto ya.
Lástima que su prudente paso por la escena política continental hubiera arrancado con chapucería propia de militares al haber expatriado al bribón de Zelaya en forma tan desprolija cuando pudieran haberlo hecho dentro de la ley. Dieron a los “pseudo-demócratas” el pretexto para rasgarse las vestiduras para beneficio propio, que no del pueblo hondureño.
Permítanos don Roberto hacer tres reflexiones desde igual número de ángulos de visión.
1) Somos muchos los venezolanos que apreciamos su indoblegable determinación que logró que su pequeño país infligiera a Chávez su primera derrota internacional al quebrar su proyecto expansionista. La modesta nación hondureña demostró que sí es posible que la dignidad se imponga sobre la chequera.
2) Como latinoamericanos somos bastantes los que nos avergonzamos del comportamiento de muchísimos gobiernos que dieron la espalda al pueblo hondureño mientras permitían que en la OEA, el ALBA y otros foros tomara cuerpo un discurso insólito en el que nada menos que Chávez le acusara a Ud. de “golpista” y Raúl Castro predicara las conveniencias de la democracia y el respeto a la voluntad popular expresada en elecciones libres. ¡Hipócritas es lo que son!
Desde ese mismo ángulo deploramos que el ponderado presidente Lula se hubiese propinado tremendo autogol al dejarse arrastrar por sus asesores políticos “rojo-rojitos” (Marco Aurelio García) en lugar de seguir el consejo profesional de su prestigiosa cancillería de Itamaraty. Tampoco podemos dejar de señalar la nota de vergüenza dada por el Sr. Insulza con su comportamiento sesgado. ¡Menos mal que con ello mató sus aspiraciones de reelección a la Secretaría General de la OEA!
3) Como ciudadanos del mundo de este siglo XXI deploramos la actitud timorata de EEUU quienes proclamándose custodios de la democracia y la libertad tuvieron miedo de jugarse por ellas y hasta le han revocado a Ud. la visa de ingreso a ese país. Igual hicieron con Carmona en Venezuela. ¿Lo harán con los rojo-rojitos que exudan antiimperialismo por todos los poros?
Asimismo nos duele ver cómo los izquierdistas de salón de Europa adoptaron actitudes hostiles o al menos ambiguas, especialmente la España de Zapatero que -insólitamente- abrazó el pragmatismo abandonando los principios que la guiaron durante los tiempos de Felipe González y Aznar. Ya vendrán uno por uno, calladitos, a reanudar relaciones diplomáticas. Lo verá usted.
Finalmente, desde esta Venezuela cuya democracia está cada vez más acosada, saludamos a quienes tuvieron el guáramo de hacerse presentes en la toma de posesión de Lobo y muy especialmente al presidente Leonel Fernández de República Dominicana cuya mediación permite abrigar esperanza de tranquilidad para Honduras.
En cuanto a Zelaya y los otros la amnistía los arropará pero la historia no.
¡Salud don Roberto, ojalá su testosterona se derrame generosamente por el continente americano!
Fuente: El Universal

























