Winston CHURCHILL “El vicio inherente al capitalismo es el desigual reparto de bienes. La virtud inherente al socialismo es el equitativo reparto de miseria.”

Hugo CHÁVEZ “La coca, no es la cocaína... ¡Yo mastico coca!, todos los días en la mañana y miren como estoy”

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José Luis Méndez La Fuente // La arepera socialista de Caldera

Agregado por Redacción on Dic 31st, 2009 archivadas por OPINIÓN. Tu puedes seguir cualquier respuesta a esta noticia en RSS 2.0. Puedes dejar una respuesta, o trackback a esta entrada

Esta semana pensaba dedicar la totalidad de este artículo a la recién inaugurada Arepera Socialista, la primera en el mundo, así como a la nueva Corporación de Mercados Socialistas (Comerso). El tema me lucía importante dada la profundización en los últimos meses, del proceso socialista iniciado por Chávez hace ya un tiempo y por que, precisamente, es en el aspecto económico, con las estructuras comunistas de producción colectiva sustituyendo a las ya conocidas capitalistas de producción de bienes y servicios, donde se iba a empezar a notar la verdadera diferencia entre lo que habíamos venido disfrutando hasta ahora en esta materia y lo que el gobierno viene anunciando.

Vender al socialismo como una fábrica de productos baratos no es una mala estrategia, sobre todo, si se trata de hacer populismo y demagogia frente al capitalismo que todo lo vende más caro y con un afán de lucro salvaje. De ahí las arepas a cinco bolívares, aunque no sepamos de qué están rellenas, o los textiles a que se refirió la trabajadora entrevistada por Chávez ese día, Vineida creo que ese era el nombre, quien llegó a calificar los productos que se distribuían en el mercado socialista como “buenos, bonitos y baratos”; es decir, que llegamos al propio “ta barato, dame dos” maiamero de hace unos años, pero por otra vía que no es la tercera de Blair, ni la de la “cuarta” de Carlos Andrés Pérez. Además, la permanencia en el tiempo de esta arepera, que debe correr la misma suerte de los gallineros verticales, la ruta de la empanada, los cultivos hidropónicos, el Vergatario o el automóvil iraní, era otro aspecto a analizar muy llamativo.

Pero en estos momentos en que el país parece un chiste, la muerte del ex presidente Caldera puso una nota luctuosa y una carga política en el ambiente, de significación nacional. Pasar de Chávez a Caldera de repente, pudiera parecer alocado, inconsistente. Sin embargo, justifican dicho salto las declaraciones y explicaciones ofrecidas en los últimos días por los hijos y amigos de quien fuera por dos períodos constitucionales presidente de Venezuela, recordándoles a los venezolanos que el sobreseimiento de Chávez, durante el segundo gobierno de Caldera, no fue la causa de que Chávez ganara la presidencia en el 98. Y es que los venezolanos olvidamos de verdad muy rápido y siempre es más fácil echarle la culpa al otro de lo malo que nos sucede. No hay ninguna relación causa efecto entre una cosa y la otra. Pensar lo contrario nos llevaría, igualmente, a la conclusión de que la “arepera socialista” fue obra de Caldera.

En mi opinión, Chávez no ganó las elecciones en el 98 sino en el 92, cuando la sensibilidad nacional de los venezolanos interpretó como una advertencia necesaria contra las dirigencias partidistas ya agotadas y el sistema político carcomido de aquel entonces, el “por ahora” del frustrado golpe de Estado del 4 de febrero, pero nada más. En cierta forma, lo ocurrido se vio como una travesura de cuarteles que debía ser olvidada rápidamente. Sólo unos pocos fueron capaces de ver más allá de sus narices

A Rafael Caldera, hombre orgulloso y de principios, lo deben haber mortificado durante todos estos once años de chavismo, esas sombras del pasado que quizás, en su momento, lo hicieron dudar sobre la conveniencia de conceder un perdón a todos los golpistas, Chávez incluido, cuando la mayoría del país así lo exigía. Por eso, y tal vez sólo por eso, en algún instante de sus últimos años de existencia, debió haber preferido ser uno de aquellos pocos y nadie más que uno de aquellos pocos, que vieron a lo lejos prediciendo un futuro ennegrecido.

xlmlf2@gmail.com

El Universal
31-12-2009
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